Peluquería del cockapoo: lo que nadie te cuenta antes de comprarlo

Peluquería · 6 minutos de lectura

Nala es una cockapoo. Por ella se reescribió la mitad de los ejercicios de Pawty, y por ella también existe este artículo.

Cockapoos, cavapoos, labradoodles, bichones, caniches y casi todos los demás cruces de pelo rizado u ondulado comparten algo que rara vez se menciona al comprarlos: el pelo nunca deja de crecer. No se cae solo. Hay que cortarlo, toda la vida del perro, cada 6 a 10 semanas.

La cifra que debes conocer

Una sesión de peluquería profesional cuesta en Europa unos 40 a 80 EUR y hace falta cada 6 a 10 semanas. Son de 260 a 690 EUR al año, durante 12 a 15 años.

Es el segundo gasto recurrente más grande después de la comida, y a diferencia de la comida no tiene versión barata, porque saltárselo no ahorra dinero. Crea nudos, y los nudos cuestan más.

Los nudos son todo el problema

El pelo rizado atrapa el pelo que suelta en vez de dejarlo caer. Ese pelo atrapado se enreda, luego se apelmaza y después se aprieta contra la piel.

El pelo apelmazado tira todo el rato. Oculta infecciones de piel. Retiene humedad. En los casos graves, la única opción humana es rapar al perro entero hasta la piel, algo que disgusta a casi todos los dueños y que ningún peluquero disfruta.

Los nudos se forman más rápido justo donde menos se cepilla: detrás de las orejas, en las axilas, en la línea del collar, entre las patas traseras y alrededor de la cola.

Lo que de verdad los evita

Cepillar hasta la piel, no por encima. Es el error que comete casi todo el mundo. Pasar el cepillo por la superficie deja intacto el pelo de debajo, así que por encima se ve perfecto mientras se forma un nudo sólido pegado a la piel.

El método que usan los peluqueros es el cepillado por capas:

  1. Separa el pelo con la mano libre para ver la piel.
  2. Cepilla esa pequeña sección desde la piel hacia fuera con una carda.
  3. Sube la raya un centímetro y repite.
  4. Recorre así todo el perro, por líneas.
  5. Después comprueba con un peine metálico. Si el peine no pasa de la piel a la punta, el cepillo no hizo su trabajo.

El peine es la prueba, el cepillo es la herramienta. Si te quedas con una sola cosa de este artículo, que sea esta.

Con qué frecuencia

Empieza a manipularlo en la semana 1

El corte de uñas y la limpieza de orejas llegan mucho más tarde, pero la tolerancia a que lo toquen hay que construirla mucho antes de necesitarla.

Cada día, 10 segundos cada cosa: sujeta una pata, mira dentro de una oreja, toca la cola, pasa la mano por cada pata. Un premio después de cada una. Ese es todo el ejercicio, y es la razón de que unos perros se queden tranquilos en la peluquería y otros necesiten bozal.

Haz lo mismo con el cepillo antes de que el pelo lo necesite. Una pasada, premio, fin. El perro debe aprender que cuando aparece el cepillo pasa algo bueno, antes de descubrir que el cepillo puede tirar.

Elegir peluquero y trabajar con él

El equipo que importa

Olvídate de las cuchillas para quitar subpelo que venden para razas de doble capa. Son la herramienta equivocada para un pelo rizado y lo dañan.

El resumen honesto

Los cockapoos son perros maravillosos y el pelo es el precio. Si 300 a 700 EUR al año y 15 minutos de cepillado varias veces por semana no encajan en tu vida, un perro de pelo corto será una elección más feliz para los dos.

Si encaja, empieza a manipularlo en la semana 1 y cómprate el peine.

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