Peluquería del cockapoo: lo que nadie te cuenta antes de comprarlo
Nala es una cockapoo. Por ella se reescribió la mitad de los ejercicios de Pawty, y por ella también existe este artículo.
Cockapoos, cavapoos, labradoodles, bichones, caniches y casi todos los demás cruces de pelo rizado u ondulado comparten algo que rara vez se menciona al comprarlos: el pelo nunca deja de crecer. No se cae solo. Hay que cortarlo, toda la vida del perro, cada 6 a 10 semanas.
La cifra que debes conocer
Una sesión de peluquería profesional cuesta en Europa unos 40 a 80 EUR y hace falta cada 6 a 10 semanas. Son de 260 a 690 EUR al año, durante 12 a 15 años.
Es el segundo gasto recurrente más grande después de la comida, y a diferencia de la comida no tiene versión barata, porque saltárselo no ahorra dinero. Crea nudos, y los nudos cuestan más.
Los nudos son todo el problema
El pelo rizado atrapa el pelo que suelta en vez de dejarlo caer. Ese pelo atrapado se enreda, luego se apelmaza y después se aprieta contra la piel.
El pelo apelmazado tira todo el rato. Oculta infecciones de piel. Retiene humedad. En los casos graves, la única opción humana es rapar al perro entero hasta la piel, algo que disgusta a casi todos los dueños y que ningún peluquero disfruta.
Los nudos se forman más rápido justo donde menos se cepilla: detrás de las orejas, en las axilas, en la línea del collar, entre las patas traseras y alrededor de la cola.
Lo que de verdad los evita
Cepillar hasta la piel, no por encima. Es el error que comete casi todo el mundo. Pasar el cepillo por la superficie deja intacto el pelo de debajo, así que por encima se ve perfecto mientras se forma un nudo sólido pegado a la piel.
El método que usan los peluqueros es el cepillado por capas:
- Separa el pelo con la mano libre para ver la piel.
- Cepilla esa pequeña sección desde la piel hacia fuera con una carda.
- Sube la raya un centímetro y repite.
- Recorre así todo el perro, por líneas.
- Después comprueba con un peine metálico. Si el peine no pasa de la piel a la punta, el cepillo no hizo su trabajo.
El peine es la prueba, el cepillo es la herramienta. Si te quedas con una sola cosa de este artículo, que sea esta.
Con qué frecuencia
- Pelo de cachorro, menos de 8 meses: 10 minutos, 3 veces por semana. Nunca volverá a ser tan fácil.
- Cambio de pelo, de 8 a 14 meses: a diario. El pelo de cachorro se suelta bajo el pelo adulto y se anuda más rápido que en ningún otro momento de su vida. A casi todos los dueños les pilla por sorpresa.
- Pelo adulto: 15 minutos, 3 o 4 veces por semana, más una pasada completa de peine antes y después de cualquier cosa mojada o con barro.
Empieza a manipularlo en la semana 1
El corte de uñas y la limpieza de orejas llegan mucho más tarde, pero la tolerancia a que lo toquen hay que construirla mucho antes de necesitarla.
Cada día, 10 segundos cada cosa: sujeta una pata, mira dentro de una oreja, toca la cola, pasa la mano por cada pata. Un premio después de cada una. Ese es todo el ejercicio, y es la razón de que unos perros se queden tranquilos en la peluquería y otros necesiten bozal.
Haz lo mismo con el cepillo antes de que el pelo lo necesite. Una pasada, premio, fin. El perro debe aprender que cuando aparece el cepillo pasa algo bueno, antes de descubrir que el cepillo puede tirar.
Elegir peluquero y trabajar con él
- Pide la primera cita a los 4 o 5 meses, aunque el pelo no lo necesite. El objetivo es una primera experiencia positiva, no un corte.
- Pide una sesión de iniciación para cachorros: baño, secado, un repaso y a casa. Corta y fácil.
- Di el largo que quieres en milímetros, no con adjetivos. "Corto" significa cosas distintas para cada persona. 10 milímetros en el cuerpo con la cabeza más larga es un corte común y práctico.
- Un corte más corto en verano no es cruel. Es mucho más amable que un pelo largo lleno de nudos.
- No culpes al peluquero de un rapado. Si el pelo está apelmazado hasta la piel, cortarlo es la única opción humana, y desenredar un pelo en mal estado duele.
El equipo que importa
- Una carda. La herramienta principal.
- Un peine metálico. La prueba. Imprescindible.
- Tijeras de punta redonda para el contorno de ojos y patas entre sesiones.
- Un spray desenredante, porque cepillar el pelo seco lo rompe.
Olvídate de las cuchillas para quitar subpelo que venden para razas de doble capa. Son la herramienta equivocada para un pelo rizado y lo dañan.
El resumen honesto
Los cockapoos son perros maravillosos y el pelo es el precio. Si 300 a 700 EUR al año y 15 minutos de cepillado varias veces por semana no encajan en tu vida, un perro de pelo corto será una elección más feliz para los dos.
Si encaja, empieza a manipularlo en la semana 1 y cómprate el peine.
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