Clicker o palabra marcadora: cuál usar
Los dos hacen el mismo trabajo. Le dicen al perro el momento exacto en que ha hecho algo bien, antes de que llegue el premio.
Sin marcador, premias a ojo. El perro se sienta, buscas un premio, cuando llega el perro ya se ha levantado, y acabas de pagar por levantarse. Un marcador cierra ese hueco.
Qué es de verdad un marcador
Un sonido que significa una cosa y nada más: eso estaba bien, viene comida.
No es una señal. No le pide al perro que haga nada. Es el disparo de una cámara en el momento correcto.
A favor del clicker
- Idéntico siempre. Tu voz cambia con tu humor. El clic no.
- Se distingue. Diferente de los ruidos normales de casa, así que es inconfundible.
- Más fácil de sincronizar con precisión. Un pulgar se mueve más rápido de lo que se forma una palabra.
- Mejor para moldear, cuando premias fragmentos diminutos de una conducta, uno tras otro.
A favor de la palabra marcadora
- Siempre la llevas encima. Ningún clicker olvidado en la mesa de la cocina.
- Las dos manos libres para la correa, el premio y la puerta.
- Funciona a distancia al aire libre, donde un clic puede no llegar.
- Menos que explicar al resto de la casa.
La recomendación honesta
Usa los dos, para trabajos distintos.
El clicker para enseñar algo totalmente nuevo en casa, donde la precisión importa y tienes una mano libre. La palabra marcadora para todo lo demás: paseos, vida real, el momento en que tu perro decide no ladrar al cartero.
Si solo quieres uno, elige la palabra marcadora. El clicker que nunca llevas encima no vale nada.
Elegir una palabra marcadora
Corta, seca y que no digas todo el día. Sí es la más común y la peor elección, porque la dices 40 veces al día por teléfono.
Mejor: Top, Bien, Tac, Bing. Corta, dicha siempre igual, sin gritar.
Dila plana. Es información, no un elogio. El elogio viene después.
Cargar el marcador, 2 minutos
Antes de que el marcador signifique algo, el perro tiene que aprender que anuncia comida. Esto se llama cargarlo.
- Siéntate con 20 premios pequeños. No le pidas nada al perro.
- Haz clic o di la palabra. Espera medio segundo. Da un premio.
- Repite 20 veces, a intervalos al azar para que no sea un ritmo.
- Para. Repítelo al día siguiente.
Sabrás que ha cuajado cuando marques y la cabeza del perro gire de golpe hacia tu mano de los premios. Esa es toda la base, y lleva 2 sesiones.
Los 4 errores
- Marcar tarde. La marca tiene que caer sobre la conducta, no después. Sentado, marca. No sentado, levantado, marca.
- Marcar dos veces una misma conducta. Una marca, un premio. Siempre.
- Marcar y no pagar. Es la forma más rápida de estropearlo. Si marcas sin querer, paga igualmente.
- Usarlo para llamar la atención. Hacer clic para que el perro venga convierte el marcador en una señal y destruye la información de tiempo que llevaba.
Cuándo dejar de usarlo
No hace falta marcar una conducta que el perro ya conoce bien. Cuando se sienta de forma fiable, puedes pagar directamente.
Guarda el marcador para lo nuevo y lo difícil: la primera llamada alejándose de otro perro, el primer paso tranquilo junto a un camión de la basura. Justo ahí es donde la información precisa vale más.
Sobre apps y sonidos de clicker en el móvil
Un sonido de clicker por el altavoz del móvil funciona, y es un objeto menos que perder. El retraso es lo bastante pequeño para no importar en casi ningún entrenamiento. Solo asegúrate de ajustar el volumen antes de empezar, y de que el móvil no sea también lo que miras a mitad de sesión.
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